Jabón de la abuela vs jabón cosmético. El manto ácido.

A raíz de un comentario publicado en este mismo blog en el artículo del pH del jabón casero, donde la seguidora mostraba su enfado por el pH tan alto que tienen los jabones cosméticos caseros al que atribuye una sequedad de su piel, según ella y debe ser cierto, sobrevenida por el uso de dicho jabón.

He estado tentado de ponerme en contacto con ella para investigar dichas causas y por ende dicho jabón. Sin embargo y no es por concluir precipitadamente, me ha venido a la cabeza comentarios si no iguales, similares y afirmaciones que según la paciencia con la que me han encontrado, rebatidas.

A este último grupo corresponde la expresión ante el descubrimiento sorpresivo de mi afición por la cosmética (y la dermatología y  la farmacia,…) natural casera y entre ella la realización de jabones caseros, de enunciados como: “mi abuela también hacía esos jabones”

No me produce ningún menosprecio que se equipare la realización de mis productos con la práctica de nuestros antepasados para reciclar y por tanto hacer más sostenible este mundo. Sin embargo hay que hacer unas distinciones y puede que la comprensión de las mismas de luz a prácticas no siempre bien realizadas y pudieran ser la causa del problema.

¿Cuáles son las diferencias entre el jabón de la abuela y el jabón cosmético?

En primer lugar la materia prima, la abuela utilizará el aceite o aceites provenientes de utilización en fritos, guisados, etc… que ya no ofrecen garantías para un segundo uso culinario y que ha sido depositado en recipientes para hacer más tarde el jabón, desconocemos el estado, su oxidación, la presencia de partículas, quizás aldehidos, etc.

El jabón cosmético usará siempre aceites de primera presión en frío, procedentes de la agricultura ecológica, libres de contaminación de sustancias químicas (pesticidas, herbicidas,…), de cosecha reciente y libre de oxidación.

En segundo lugar la cantidad de álcali necesario para la reacción de saponificación, siendo en el caso de la abuela de una cantidad por encima de lo necesario para realizar dicha función, generalmente en concentraciones bajas.

claculadora

Captura de la calculadora de Mendrulandia

El cosmético usara siempre una cantidad debidamente calculada en función de los ácidos grasos que componen los aceites y mantecas empleados según tablas elaboradas al respecto. A este respecto son muy útiles las calculadoras de saponificación que nos evitan tediosos cálculos para ello.

En tercer lugar y como consecuencia de lo anterior, la cantidad de aceite empleado en la técnica de la abuela es completamente saturado y por tanto no queda nada de la fracción saponificable sin reaccionar.

El cosmético siempre dejará bien al inicio del proceso o bien cuando la saponificación esté parcialmente consumada (traza) una cantidad de aceite/s libre/s del proceso otorgando una característica especial al mismo. A esta fracción de aceite se le denomina sobreengrasado y dotará al final del lavado de esa sensación aterciopelada que proporciona un jabón cosmético bien elaborado.

En cuarto lugar la curación en el proceso de la abuela no se prolonga más allá de la sensación de que el jabón está listo y que suele ser insuficiente.

El cosmético permanece 30, 40 o más días en un cuidadoso reposo y ventilación para finalizar completamente la curación. (Técnica en frío)

Por último el aceite empleado por la abuela es el que se gasta para alimentación y suele ser uno o dos mezclados sin proporción.

En el cosmético mezclamos diferentes lípidos para que el resultado sea lo más acertado en cuanto a limpieza, acondicionado, espuma, etc…buscando además ese plus que nos otorgará un sobreengrasado tras la traza según sea el propósito que queramos dar a nuestro jabón.

El manto ácido de la piel

Existe una barrera entre el medio y nuestra piel llamada manto ácido que nos protege frente a patógenos y sustancias irritantes o alergénicas, manteniendo convenientemente hidratada nuestra piel, en el siguiente esquema podemos ver las diferentes sustancias que forman parte de este manto:

MANTO ACIDO4

Dibujo a mano alzada figurativo de un corte transversal de la epidermis, la membrana basal está más invaginada, la he aplanado para que se vieran mejor los conductos

Sobre la capa córnea que son esas ex-células aplanadas con gran cantidad de queratina y que se desescaman en un proceso que dura 14 días la renovación  y confieren de un carácter hidrófobo (que rechaza el agua) a la piel, podemos encontrar diferentes elementos:

  • sustancias lipídicas o sebo que sale al exterior por los conductos pilosos extendiéndose por todos lados que son principalmente ácidos grasos libres, ésteres de cera, escualeno, colesterol, etc.
  • líquido acuoso emulsionado con el anterior y que puede ser de dos tipos:
  1. el sudor proveniente de las glándulas ecrinas que son las más numerosas y excretan su contenido en la superficie a través de los poros de la piel. Son  de naturaleza ácida ya que contiene sustancias disueltas en agua tales como electrolitos (sales minerales), ácido láctico, ácido urocánico,…
  2. el sudor apocrino vierte su contenido en el conducto pilo-sebáceo pero se da tan sólo en algunas zonas como axilas, genitales, pezón, párpados,…conteniendo sustancias como proteínas, amonio, carbohidratos, sustancias aromáticas confiriéndole un carácter ligeramente alcalino.
  • Intimamente ligado es el factor natural de humectación o FNH que serían un conjunto de sustancias que la epidermis enviaría al estrato córneo para captar humedad si viera que existe un descenso del 10% en la cantidad de agua que aquel poseyera.
  • Además de las sustancias líquidas existe una capa importante y gaseosa, por un lado vapor de agua y por otro CO2 dióxido de carbono procedentes de la perspiración de las glándulas sudoríparas.

Hay más elementos en el manto ácido

Por supuesto a lo largo del día vamos a incorporar diferentes sustancias, polvo, polen, contaminantes químicos, alérgenos,… y también podemos incorporar ocasionalmente patógenos esporádicos. También conviviendo con nosotros microorganismos “adoptados” se establecen cómodamente sin que nos molesten.

El lavado con jabón natural artesano ¿nos beneficia o nos perjudica?

cremoso

Está claro que con la cantidad y tipo de sustancias que vamos acumulando a lo largo del día, se hace necesario un lavado. Nuestro jabón tiene en contra su alcalinidad, pero no se trata de un producto que permanezca en la piel mucho tiempo como pudiera ser una crema, por tanto no va a tener un efecto negativo sobre la queratina, por otro lado la presencia de patógenos oportunistas que aprovechen dicha situación no será preocupante en los individuos con la piel sana pues el manto ácido se regenera por completo al cabo de poco tiempo, primero  a los pocos minutos ya tenemos el manto gaseoso de CO2 y vapor de agua que  produce la siguiente reacción:

CO2 + H2O  ↔ H2CO3  ↔ HCO3¯  + H†

acidificando más cuanto mayor sea la alcalinidad del medio. Por otro lado se disparan también los mecanismo para que las sustancias buffer (aminoácidos y proteínas) actúen revirtiendo procesos donde se dan niveles excesivos de ácidos o de álcalis. Todo este proceso revierte en la piel sana el manto ácido en poco tiempo (entre 15 minutos y 1 horas según fuentes).

Efectivamente en las pieles con problemas o que estén en fase de algún tratamiento se deben tomar las precauciones necesarias, de la misma manera que tras un peeling químico nos protegeremos con preparados con FPS , si existen alteraciones cutáneas evitaremos un exceso de lavado con agua caliente, una incorporación de exfoliantes enérgicos, una presencia de aceites esenciales irritantes, …por citar algunos ejemplos.

La experiencia nos demuestra que un jabón artesano que cumpla las condiciones para ser un jabón cosmético arriba expuestas, utilizado con sentido común, no sólo nos limpiará si no que además proporcionará a nuestra piel ese plus de materia grasa procedente del sobreengrasado acondicionándola y protegiéndola.

Un sencillo vídeo hablando del tema:

Bibliografía

El sudor

Revisión sobre jabones Universidad de Granma (Cuba)

Piel sana y manto ácido Dra. Cecilia Orlandi

PH y amortiguadores: Tampones fisiológicos Dpto. Bioquímica y Biología molecular Universidad de Córdoba